Tuvo dos buenas tapadas frente a los remates de Gualberto Mojica. El primero de tiro libre que desvió con los puños y el segundo un remate al palo derecho donde voló para sacar el balón con el puño derecho al saque esquina, quedando sin aire en ese momento, por lo que fue atendido por el cuerpo médico celeste.
Lejos quedó el 25 de septiembre de 2016, cuando se lesionó en el partido frente a Petrolero, en una jugada fortuita, a cinco minutos del final. El médico de Bolívar, Guillermo Aponte, anunciaba lo peor para un futbolista: “Hemos confirmado nuestras sospechas, sufre una rotura de ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda”. Había que operar y de ahí en mas la recuperación y el resto ya es historia...

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