Tras los primeros 15 minutos del entrenamiento, el golero fue revisado por el médico de Bolívar Guillermo Aponte quien le colocó un protector y el guardameta pudo terminar con normalidad la práctica. Incluso dos veces “voló” en pleno entrenamiento, dando muestras de que mejora en lo físico. “Estoy contento y agradecido de poder volver a las canchas, esta fue mi primera práctica de fútbol y me sentí muy tranquilo, espero seguir así , ahora debo esperar poco a poco el partido que me toque jugar, eso lo definirá el profesor Insua”, afirmó Quiñonez.
El golero, al final del entrenamiento, comentó en torno al protector que le puso el médico Aponte: “no me molestó para nada, agradezco a Dios de volver a las canchas, tengo una gran emoción porque después de tres meses vuelvo a jugar , a partir de ahora tengo que meterle con todo”, aseveró.
La parte física está superada aunque Quiñonez fue sincero al expresar que por estar tanto tiempo lejos de las canchas, todavía tiene que recuperar la seguridad que antes tenía: “ la técnica siempre está, son detalles que fañtan como la velocidad de la pelota, medir, anticipar, eso lo recuperaré cuando vaya jugando más partidos”.
Con respecto al temor que genera este tipos de lesiones y luego volver a la cancha, el portero afirmó que nada malo le pude pasar, para él lo peor ya pasó solo queda volver a recuperar el nivel que tenía.
“Todo este tiempo que sufrí aprendí, aprendí a tener paciencia, está fue la peor lesión que puede sufrir un arquero, por eso digo que no puede venir nada peor, cuento con el apoyo de mi familia que me brinda su cariño, además el respaldo de mis compañeros”, manifestó Quiñonez a la salida de Tembladerani, donde firmó varios autógrafos.
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