jueves, 3 de noviembre de 2016

El líder Bolívar gana, pero tiene dudas para ser convincente

Bolívar consiguió ayer una victoria relativamente tranquila en el estadio Siles frente al yacuibeño Petrolero, aunque no tanto por el estrecho 2-1 que quedó en la planilla, correspondiendo este lance a la primera parte de la décima cuarta fecha del Apertura liguero. Con lo que confirma su liderato con 31 puntos, jugadas dos programaciones de la rueda de revanchas.

Por lo expuesto en el campo de juego, no fue una presentación pulcra del celeste, porque a pesar de haberse aplicado en la posesión del balón, como ya sucedió en otros cotejos, no encuentra la ecuación correcta para llevar su dominio al tablero y termina mirando el reloj ante un adversario que le faltó atrevimiento para poner en apuros al anfitrión.

La visita en la primera parte de la programación se ocupó de cerrar espacios con un planteamiento defensivo, porque Bolívar abría la cancha y obligaba al albiverde a recluirse y concentrar sus líneas de mediocampo para atrás, pero por la insistencia de la gente comandada por los Callejón, Arce y Cellerino, algún momento tenía que romperse el cero.

Por esa tendencia de los bolivaristas, la figura del meta Iván Brun empezó a encenderse con intervenciones de mérito, mostrándose seguro de manos.

La segunda parte de este primer episodio de la contienda sirvió para que el grito de gol llegue a las gargantas de los ‘académicos’.

El primero fue producto de un juego asociado y bien concebido entre Callejón y Arce, el ibérico envía un pase medido y para el mejor perfil del cruceño que con un disparo seco y a media altura supera la tardía reacción de Brun (27’ PT).

Como producto de la porfía del líder del certamen, era previsible que se coree un nuevo acierto, y es así que un centro largo y anunciado de Arce desde la derecha encuentra en actitud ofensiva Capdevilla entra con todo el panorama a su disposición ante una floja respuesta de la defensa, y su disparo lo bloqueó a medias el buen arquero visitante y el español vuelve a encontrar el balón en segunda instancia para empujarla adentro, y la cuenta sube a dos para Bolívar (40’ PT).

Con este resultado los elencos se fueron al descanso y en rigor de verdad los goles sacaron del bostezo al espectáculo por la manera como se desarrolló el juego, porque fue mezquino de emoción, porque la medianía en la que se movía el balón respecto de la propuesta ofensiva del local, no abastecía para colmar las expectativas de su parcialidad.

Petrolero, por su parte, tenía la percepción de que esperando al oponente tenía más posibilidad de aferrarse a un resultado honroso, sus perspectivas eran ciertamente pocas en cuanto a devolver gentilerzas en el marco de enfrente.

En el período complementario, las cosas cambiaron por el cambio de actitud de los visitantes. Los cambios que indrodujo el técnico Maygua le dieron rédito, porque Barba como Oni le dieron más cuerpo al mediocampo para apoyar los viajes ofensivos sobre todo por ala izquierda.

Bolívar bajó las revoluciones y por eso que Petrolero logra acortar casi de entrada el marcador, producto de un error del arquero Diego Zamora, quién inopinadamente hizo que el balón enviado por el colombiano Quiñones tras ganarle las espaldas a Rodríguez, se le escurriera entre las piernas a un confiado Zamora y Pastor Torrez la empuja adentro, se acortó la diferencia: 2-1.

De ahí en más, Cellerino (23’) envió un balón que devolviço el parante izquierdo, fue la más clara opción para ampliar la cuenta para Bolívar. Luego, no hubo más. El celeste mira de arriba.

Genaro Orellana

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